En toda España
Me mandas la factura, la leo y te contesto por escrito. Para eso da igual que el contador esté en Lugo, en Almería o en un tercero de Zaragoza.
Por qué no importa dónde vivas
Porque tu factura ya trae dentro todo lo que necesito. El CUPS, la potencia que tienes contratada, los peajes, lo que has gastado los últimos meses y lo que te han cobrado por cada concepto. No hay nada que ir a medir a tu casa.
Así que el trabajo entero cabe en un PDF y un correo. Subes el archivo, me siento con él y te respondo. Si a mitad hiciera falta algo que la factura no trae —la lectura del contador, el número de una cláusula— te lo pido entonces, por el mismo sitio. Nada de eso necesita un mapa.
Hay una consecuencia de esto que conviene decir aquí: no te voy a llamar. Tampoco si vives a diez minutos. Los motivos son otros y están contados en la página de asesoría; lo que importa para esta es que la distancia no cambia nada, porque el trato es el mismo estés donde estés.
Lo que sí cambia según dónde estés
Poco, pero no nada. Y es mejor saberlo antes que descubrirlo a mitad.
- La distribuidora, que no eliges tú Es la empresa dueña de los cables y del contador de tu calle, y te toca la de tu zona: no se cambia, no se compara y no compite. Con quien sí puedes cambiar es con la comercializadora, que es la que te factura. Media confusión de este sector vive de que las dos suenan parecido.
- Las ayudas El bono social es estatal y funciona igual en todas partes, pero varias comunidades tienen encima las suyas propias, con sus requisitos y sus plazos. Si te toca alguna, te lo digo con el nombre de la tuya.
- Lo que no cambia: los peajes y los cargos Esa parte de la factura que no depende de con quién contrates la fijan la CNMC y el Gobierno para todo el país. No la pone tu comunidad autónoma ni tu ayuntamiento, y no hay ninguna región donde salga más barata.
No hay oficina, y prefiero decirlo
No hay un local con un escaparate al que puedas entrar a preguntar. Esto lo llevo yo desde un escritorio, y no atiendo visitas.
En el aviso legal sí tienes mi nombre completo, mi NIF y mi domicilio: la ley de comercio electrónico obliga a publicarlos y ahí están, sin esconderlos en un desplegable. Pero es la dirección que consta a efectos legales, no una oficina — si te presentas allí no hay nadie esperándote con tu factura.
El sitio para hablar conmigo es el correo, y la manera de empezar es mandarme la factura.
¿Y si tú estás fuera de España?
Lo que tiene que estar en España es el suministro, no tú.
Si llevas desde el extranjero la casa de tus padres, un piso que alquilas o el local que heredaste, funciona igual: la factura es española, el contrato es español y la revisión también. Pasa más de lo que parece, y suele ser justo el caso donde nadie ha mirado la potencia en quince años.
Lo que no puedo es revisarte una factura de fuera. Cada país tiene su mercado, sus peajes y sus reglas, y yo solo conozco de verdad el de aquí.