Asesoría energética
Te leo la factura y te digo qué te sobra.
Me mandas el PDF de tu última factura de luz. La leo entera, línea a línea, y te contesto por escrito en 24 o 48 horas: qué estás pagando de más, qué no se puede tocar y cuánto cambiaría si te movieras.
No te llamo. Te contesto por escrito.
Qué es una asesoría energética y qué hace de verdad
Una asesoría energética coge tu factura, la lee y te dice qué estás pagando de más. No vende luz, no la instala y no toca tu cuadro: la mira.
Suena a poco y no lo es. La factura de la luz es de los papeles peor explicados que te llegan a casa, y eso no es casualidad. Trae entre quince y veinte conceptos. Por lo menos tres —la potencia contratada, el peaje aplicado y el tramo horario en el que consumes— dependen de decisiones que tomaste una vez, hace años, y nadie te las ha vuelto a mirar desde entonces. Ahí es donde suele estar el dinero.
Esto sí
- Leer tu factura entera y decirte qué línea sobra y por qué.
- Comprobar si tu potencia contratada encaja con lo que enciendes.
- Mirar si el peaje y el tramo horario que te aplican son los que te tocan.
- Decirte cuánto cambiaría, con tu consumo, si te movieras.
Esto no
- No soy una comercializadora ni una compañía de luz. No te vendo electricidad.
- No soy un comparador. No hay una tabla de precios que se actualiza sola.
- No hago instalaciones, boletines ni certificados.
- No te llamo por teléfono. Nunca.
Trabajo como colaborador de FIVA, que es quien aporta el comparador y la lectura técnica de la factura. Lo digo aquí y no en el pie: no soy ellos, y ellos no son yo. Su web está aquí.
Cuánto cuesta, y quién me paga
A ti no te cuesta nada. A mí me paga una comisión la comercializadora si acabas contratando con ella, y por eso te lo digo aquí arriba y no en la letra pequeña.
Todo el sector dice «gratis». Casi nadie dice de dónde sale el dinero, y esa es la parte que importa, porque explica qué interés tengo yo en lo que te recomiendo. El mío es que el cambio te compense de verdad: si cambias y a los tres meses te arrepientes, no vuelves y no me sirves de nada.
Qué significa «independiente», y qué no
Independiente quiere decir dos cosas: no soy de ninguna compañía, y me da igual a cuál acabes yendo porque cobro lo mismo. No quiere decir que trabaje gratis.
Es la diferencia entre esto y la persona que te llamó el martes: aquella cobraba por colocarte una tarifa concreta, la de su empresa. Aquí la recomendación puede acabar siendo «quédate donde estás», y sigo cobrando lo mismo por ese análisis que por cualquier otro: nada.
Si te han llamado por teléfono, esto no es lo mismo
Desde el 12 de febrero de 2026, una comercializadora —o cualquier sociedad que actúe en su nombre— no puede llamarte para ofrecerte nada si tú no lo has pedido, cuando el cliente es una persona física.
Lo dice el Real Decreto 88/2026, artículo 13.y). La petición tiene que ser tuya, expresa, inequívoca, informada y para una finalidad concreta —o la llamada tienes que haberla hecho tú—. Con una salvedad que conviene no esconder: el propio artículo deja a salvo el interés legítimo en los términos de la Circular 1/2023 sobre el artículo 66.1.b) de la Ley General de Telecomunicaciones. Es decir, no es un «prohibido y punto», por mucho que se cuente así por ahí.
Y hay una segunda parte que casi nadie menciona: cuando hay llamada, el comercializador está obligado a grabarla entera, la haya iniciado quien la haya iniciado. Por eso aquí no hay teléfono. Y no es solo por no molestarte: no llamarte evita generar una grabación con tus datos dentro, que después alguien tiene que guardar en algún sitio.
Te lo cuento entero en esta otra página: de dónde han sacado tu teléfono, cómo cortar las llamadas y cómo distinguir una oferta seria de la otra.
Verificado en el BOE el 23 de agosto de 2026 · BOE-A-2026-3212, «BOE» núm. 38 de 12/02/2026, texto inicial sin modificaciones · próxima revisión: antes de publicar.
Cómo funciona: me mandas la factura y te contesto por escrito
Me mandas el PDF de tu última factura. La leo. Te devuelvo por escrito qué te sobra, qué no se puede tocar y cuánto cambiaría si te movieras.
- Subes la facturaVale el PDF que te manda tu compañía, o una foto legible de las dos caras. Si tienes también la de gas, súbela: se miran juntas.
- La leo enteraNo un resumen automático: la factura completa, con sus conceptos y sus periodos. Si algo no cuadra, te pregunto por correo antes de darte un número.
- Te contesto por escritoEn 24 o 48 horas, con el desglose línea a línea y una recomendación clara. Aunque la recomendación sea que no toques nada.
Para tu casa y para tu empresa
En una casa suele haber cuatro o cinco euros al mes escondidos; en un negocio con maxímetro, la cifra tiene otro tamaño.
Tu casa
Casi siempre es lo mismo: potencia de más contratada «por si acaso» y un tramo horario que no encaja con la hora a la que de verdad pones la lavadora.
Tu empresa
Aquí entran los excesos de potencia, la energía reactiva y los seis periodos de la 3.0TD o la 6.1TD. Son conceptos que en una factura doméstica ni aparecen y en una de negocio pesan.
Y el gas, que también entra
Si tienes gas, mándame también esa factura. Y sí, viene en kilovatios hora aunque el contador mida metros cúbicos: no es un error suyo.
El contador de gas mide volumen y la factura cobra energía, así que por el camino hay una conversión con un factor que se publica oficialmente y cambia según dónde vivas. Te explico aquí cómo se hace la cuenta por si quieres comprobarla tú mismo.
Cuándo NO te compensa que te lo mire
En tres casos te voy a decir que lo dejes como está. Los pongo aquí arriba para ahorrarte el rato de subir nada.
- Si estás en el PVPC, con 3,45 kW y consumes poco. El margen que queda es de dos o tres euros al mes y no compensa el lío de cambiarse.
- Si acabas de firmar una permanencia. Lo que te ahorrarías se lo come la penalización por irte antes. Mejor apuntar la fecha de vencimiento y mirarlo entonces.
- Si lo que te duele son los impuestos. El IVA y el impuesto eléctrico los pagamos todos igual, y ahí no hay nada que optimizar. Eso no te lo puedo bajar.
Si no estás en ninguno de los tres, sube la factura y salimos de dudas. Y si estás y aun así quieres que la mire, súbela igual: te contestaré lo mismo, pero por escrito.
Lo que me preguntáis
¿Cuánto cobra un asesor energético?
Al cliente, lo normal en este servicio es que nada: se cobra una comisión de la comercializadora cuando el cliente contrata. Lo que cambia entre unos y otros es si te lo cuentan o no. Aquí lo tienes arriba, en su propia sección.
¿Y el certificado de eficiencia energética? ¿Me lo hacéis?
No, y no es lo mismo aunque se parezca el nombre. El certificado energético lo emite un técnico titulado, se registra en tu comunidad autónoma y hace falta para vender o alquilar una vivienda. No tiene nada que ver con lo que pagas cada mes por la luz. Para eso necesitas un certificador, no a mí.
¿Qué es un «punto de asesoramiento energético»?
Es un servicio público —municipal o autonómico— que atiende sobre todo bono social, ayudas y situaciones de vulnerabilidad, y es presencial. Si tu problema es llegar a fin de mes con la factura, ahí te van a ayudar mejor que yo. Búscalo por el nombre de tu ayuntamiento.
¿Tengo que darte el CUPS?
No hace falta que lo busques: viene en la factura que subes. Es el código que identifica tu punto de suministro y es lo que permite ver qué peaje te aplican de verdad. Como identifica tu casa, se trata como dato personal y se borra con el resto.
¿Me vas a llamar?
No. Ni yo ni nadie de mi parte. No pido tu teléfono en el formulario precisamente para no tenerlo.
Quién te contesta
PENDIENTE
[Nombre completo del operador] — colaborador de FIVA. Llevo [X] años leyendo facturas de luz, primero las mías y las de gente que me las pasaba por el grupo del pueblo, y después en serio.
Escríbeme a [correo] si prefieres mandarme la factura por ahí.