De m³ a kWh
Tu contador mide metros cúbicos. Tu factura cobra kilovatios hora.
En medio hay un número que se publica por ahí como si fuera una constante, y no lo es: depende de la altura a la que vives y del gas que entró en tu barrio el mes pasado. Aquí está de qué se compone, quién publica cada mitad y dónde mirar la tuya.
Por qué no te cobran lo que marca el contador
Porque el gas no se vende por volumen, se vende por energía. Y un metro cúbico de gas no siempre lleva la misma energía dentro.
El aparato que tienes en la cocina o en el rellano cuenta el gas que pasa, y lo cuenta en metros cúbicos, que es lo que sabe medir un contador de rueda. Pero lo que calienta tu casa no son los metros cúbicos. Es la energía que va dentro. Y ahí caben dos sorpresas: comprime ese mismo metro cúbico o enfríalo y tendrás más gas apretado en el mismo hueco; cámbialo por gas de otro barco y tendrás más energía en la misma cantidad de gas.
Así que entre la lectura del contador y el importe hay un paso de traducción. En tu factura suele aparecer con un nombre parecido a «factor de conversión» y un número de cinco o seis cifras. De ese número casi nadie cuenta de dónde ha salido.
Lo que buscas seguramente es esto: un metro cúbico de gas natural equivale a algo más de once kilovatios hora en la mayor parte de España, casi siempre entre 11 y 12,5. Pero ese «casi siempre» es el tema de esta página. No hay un número oficial único. Publicar una cifra redonda, llamarla «el factor de conversión del gas» y no decir que depende de tu municipio y de tu mes es poco serio, y lo hace medio sector.
El número de tu factura son dos números
Uno corrige el volumen que ha marcado tu contador. El otro dice cuánta energía lleva ese gas. El «factor de conversión» de tu recibo es el resultado de multiplicar los dos.
Quien lo manda es el protocolo de detalle PD-01, «Medición, calidad y odorización de gas», aprobado por resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas en marzo de 2006 y actualizado por última vez en 2019. Su apartado 6.2 fija las condiciones de referencia de todo el sistema gasista español —1,01325 bar y 273,15 K— y monta la conversión en dos escalones.
Fc Corrección de volumen
Lleva los metros cúbicos que ha contado tu aparato a esas condiciones de referencia. Es un ajuste de física: la misma cantidad de gas ocupa distinto sitio según la presión y la temperatura a las que pase.
Depende de dónde está tu casa.
PCS Poder calorífico superior
Dice cuánta energía lleva dentro un metro cúbico de ese gas, ya en condiciones de referencia. Se mide con cromatógrafos en las conexiones de la red.
Depende de qué gas llegó a tu red.
Por eso el factor no puede ser una constante nacional: tiene una pieza geográfica y una pieza temporal, y las dos se mueven por su cuenta.
Las fórmulas del protocolo no están copiadas abajo. El BOE publica las seis del PD-01 como imágenes, no como texto, y una fórmula que no se puede leer con seguridad no se transcribe: bastaría un exponente mal copiado para que el resultado se fuera. Lo que sí se puede contar —y es lo que hace falta— es qué hace cada pieza y de dónde sale cada dato.
La mitad que depende de dónde vives
La corrección de volumen se calcula con la presión atmosférica de tu municipio. Y la presión atmosférica sale de la altitud. En Madrid hay menos aire encima que en Valencia, así que el mismo contador marcando lo mismo factura energía distinta.
Para los suministros a baja presión —cualquier vivienda— el protocolo simplifica el cálculo y lo deja en dos factores: uno por temperatura y otro por presión.
- El de temperatura usa un valor fijo de 10 ºC, que la norma define como la temperatura media ponderada de todo el país. No es la de tu calle ni la de tu mes: es una constante nacional, así que no le busques explicación a por qué en enero no te sube.
- El de presión es el que trae la geografía. La presión atmosférica se calcula a partir de la altitud en metros del municipio donde está el punto de suministro, con la densidad del aire y la gravedad como constantes declaradas en el propio protocolo.
La norma no deja la altitud al criterio de nadie. Dice de dónde se saca:
«La altitud en metros de los municipios que se utiliza para el cálculo del factor de conversión por presión (Kp), así como el organismo oficial de estadística competente que lo publica.»
Protocolo de detalle PD-01, apartado 3.4Es decir: el dato del INE sobre a cuántos metros está tu pueblo acaba dentro de tu recibo del gas. No es una licencia de tu compañía, es aritmética obligatoria.
Un detalle que resuelve una duda muy repetida. Si no tienes corrector de presión pero sí un regulador antes del contador —lo normal en un piso—, el factor se calcula con la presión a la que está tarado ese regulador, no con la que pase por el tubo en cada momento. Por eso tu factor no baila cuando hay una borrasca.
La mitad que depende del gas de tu barrio
El poder calorífico que te aplican no es «el del gas natural». Es el del gas que entró físicamente en tu red de distribución, medido con cromatógrafo y promediado con el volumen que pasó por cada conexión.
Tu casa no tiene un aparato que mida la energía del gas. Sería carísimo y no lo tiene nadie. Lo que hace la norma es asignarte el poder calorífico medio diario de la red donde estás, y si esa red se alimenta desde varios puntos de la red de transporte, se promedia lo que midió el cromatógrafo de cada conexión ponderándolo por el gas que entró por cada una.
Y para tu factura concreta se usa la media de esos valores diarios durante los treinta o sesenta días anteriores —según leas cada mes o cada dos— contados desde dos días antes de tu última lectura.
Ese desfase de dos días está en la norma, y explica algo que descoloca a mucha gente: el periodo que te facturan y el periodo del que sale tu factor no coinciden del todo. No es un error de tu compañía. Tampoco un redondeo a su favor. El apartado 6.4.1 lo deja clavado en un «n−2», y está ahí porque los datos de la red tardan en consolidarse.
Si estás conectado directamente a la red de transporte —una industria, no una casa— se te aplica el punto de medición más cercano aguas arriba. Y si tienes telemedida, se puede bajar hasta el poder calorífico horario.
Por qué te cambia de un mes para otro
Porque el gas que llegó a tu red no fue el mismo. Nadie ha subido nada: ha cambiado la materia prima.
España se abastece de gasoducto y de barcos metaneros, y el gas de cada origen no lleva la misma energía por metro cúbico. Cuando cambia la mezcla que entra en tu zona, cambia el poder calorífico medio de tu red, y con él tu factor. Comparar el factor de tu factura de enero con el de la de marzo y sacar conclusiones sobre tu compañía es comparar dos cosas que dependen de por dónde entró el gas, no de quién te lo vende.
De ahí salen las tres consecuencias que conviene tener claras:
- Tu factor cambia cada mes, y es normal.
- Tu vecino de otra red puede tener otro factor el mismo mes. El poder calorífico es de la red, no del país.
- Dos facturas tuyas con el mismo consumo en metros cúbicos pueden dar kilovatios hora distintos. También es normal, y no lo decide tu comercializadora.
Lo que sí puedes comprobar es que el factor que te han aplicado sea el que corresponde a tu municipio y a tu presión de suministro. Eso está publicado.
Dónde está el tuyo, y por qué te lo tienen que enseñar
El gestor técnico del sistema publica el listado de municipios con su altitud y su factor de conversión. Y tu distribuidora y tu comercializadora están obligadas a enlazártelo desde su web.
El apartado 6.5 del protocolo manda publicar, para cada municipio, la altitud considerada y el valor del factor para las seis presiones de suministro estandarizadas: 20, 22, 50, 55, 100 y 150 milibares, a la temperatura media de 10 ºC. Esa tabla la mantiene el gestor técnico del sistema en su plataforma de acceso de terceros, no el BOE.
Y luego está el apartado 3.4, que es la parte que casi nadie ha leído:
«Al objeto de difundir y facilitar la información anterior a los consumidores finales, tanto los distribuidores como los comercializadores deberán publicar en su página web bien una reproducción del contenido de la página del GTS, o bien un vínculo a esta página.»
Protocolo de detalle PD-01, apartado 3.4Deberán. No «podrán». Desde 2019 tu compañía tiene la obligación de enseñarte de qué sale la cifra por la que multiplica tu consumo, y la mayoría lo cumple con un enlace escondido en una esquina. La primera búsqueda de esta consulta la contesta una comercializadora con una calculadora en vez de con esa tabla, que es la respuesta que la norma le pide.
Esa tabla tampoco está reproducida en esta página, y es a propósito: son miles de municipios, la mantiene otro y cambia. Copiarla sería publicar una foto que caduca sin avisar. Lo que sirve es saber que existe, que es pública y que quien te factura tiene que llevarte a ella.
Cuidado con las calculadoras de fuera
Buena parte de los conversores de metros cúbicos a kilovatios hora que salen buscando en español están hechos para otro país, y dan un número que no vale para una factura española.
No es una sospecha: en los primeros resultados de esta misma búsqueda aparece una herramienta británica, en inglés, con el cálculo del Reino Unido dentro. Allí la conversión se hace con otro poder calorífico de red y otra corrección de volumen, porque son otro sistema gasista y otra norma. Metes tus metros cúbicos, te sale un número creíble, y no es el tuyo.
La forma de distinguirlas es sencilla: si un conversor no te pregunta por tu municipio ni por tu periodo de facturación, no puede saber tu factor. Como mucho te está aplicando un promedio. Para hacerte una idea del gasto vale; para discutir una factura, no.
Y una vez en kWh, ¿por cuánto se multiplica?
Por dos cosas distintas: un precio que pone tu compañía y unos peajes que fija la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia según cuánto gastes al año.
La conversión solo resuelve la primera mitad del recibo. Con los kilovatios hora ya calculados empieza la segunda, que es dónde caes tú en la escalera de grupos tarifarios del gas —esa que media internet sigue llamando «tarifa 3.1» aunque ese nombre dejó de existir en 2021— y cuánto cuesta cada tramo. De eso va la tarifa 3.1 y los grupos RL, con los precios del BOE y con lo que cambia este octubre.
Y si lo que tienes delante es la factura de la luz y no la del gas, el recorrido equivalente —qué parte del precio la fija el Estado y qué parte tu compañía— lo tienes en calcular la factura de la luz, con cuatro ejemplos resueltos y un widget.
Y un apunte de vocabulario que ahorra disgustos: tu suministro de gas tiene su propio código de punto de suministro, distinto del de la luz, y su propia distribuidora. Si te han pedido «el CUPS» y no sabes cuál de los dos, está explicado en la página del CUPS.
Lo que sí puedo mirarte, y es gratis
Comprobar tu factor está bien. Pero es el detalle pequeño, y si tienes la factura del gas encima de la mesa hay cosas bastante más gordas que mirar en ella.
El factor de conversión no lo elige nadie y casi nunca es donde está el dinero. Donde suele estar es en el grupo tarifario en el que te han colocado —que depende de tu consumo anual y a veces no se actualiza cuando el consumo cambia—, en el precio libre del kilovatio hora que te aplica tu compañía y en los servicios añadidos que se cuelan en el recibo del gas con una línea de cinco palabras.
Mándame el recibo entero, en PDF o en foto, y te contesto por escrito. Si son dos o tres de meses distintos, mejor: el gas es estacional y un recibo de agosto no cuenta nada de lo que pagas en invierno. Y cuando lo abro y no hay nada que tocar, esa también es la respuesta que te mando.
Nunca te llamo, entre otras cosas porque no te pido el número. La respuesta va escrita y tarda uno o dos días.
Verificado en el BOE el 30 de agosto de 2026 · Resolución de 13 de marzo de 2006, de la Dirección General de Política Energética y Minas, por la que se establecen los protocolos de detalle de las Normas de Gestión Técnica del Sistema Gasista (BOE-A-2006-6003), protocolo de detalle PD-01 «Medición, calidad y odorización de gas», apartados 3.4, 6.2, 6.3, 6.4 y 6.5, texto consolidado con última actualización de 14 de marzo de 2019 · Orden ITC/3126/2005, norma de gestión técnica NGTS-05 «Medición» · los valores por municipio los publica el gestor técnico del sistema, no el BOE, y la altitud de cada municipio el organismo oficial de estadística · próxima revisión: si se modifica el protocolo de detalle PD-01.